Discapacidad y Retardo Mental

Escena de "I am Samm", protagonizada por Sean Penn

El Diagnóstico de un Retardo Mental, nos está hablando de una vivencia de una situación determinada, que está inserta dentro de una lógica de la discapacidad,  -y  por lo tanto producida-, y que la misma obedece a ciertos lineamientos políticos e ideológicos imperantes desde el poder-saber en un momento dado.

Los problemas cognitivos de la persona con Retardo Mental leve no responden únicamente a un retraso a nivel de la inteligencia sino que hay una desarmonía entre los factores que constituyen su personalidad, manifestándose en incapacidades para acomodarse a las exigencias y expectativas sociales del entorno. Ésto a su vez, da  lugar a que quienes lo rodean se acomoden a tales disfunciones de dos maneras posibles: sobreprotegiéndolo o exigiendo un comportamiento “normal”, lo cual genera en ambos casos una incomunicación que afectará su integridad afectivo-emocional que sumado a sus dificultades instrumentales le va a impedir su integración educativa, social y laboral.

Es importante preguntarse acerca de cómo fue su experiencia en la escuela, dado que ciertos estudios sostienen que: los niños que presentan Retardo Mental leve no suelen presentar grandes problemas, cursándola casi normalmente, (lo cual dificulta un diagnóstico más temprano), siendo quizás, un poco más lentos que el resto. Lo que se suele notar es algún retraimiento o timidez. A su vez, los padres pueden tener actitudes más sumisas y complacientes y no preguntarse o informarse debido a posibles desconocimientos, mitos, miedos.


Es normal que exista incertidumbre con ciertos tipos de discapacidad, no todas las deficiencias evolucionan de la misma manera, o no se sabe sobre como pueden llegar a desarrollarse. Se necesita tiempo y el trabajo de varios profesionales para lograr un diagnóstico más preciso; incorporándose así la incertidumbre como una variable más con la que hay que convivir.

Hay que tener en cuenta la estigmatización que acompaña al “discapacitado” en nuestra cultura y sus efectos en su proceso de subjetivación. Efectos que son recurrentes, como lo plantea a continuación Víctor Giorgi: “…las experiencias relacionales negativas retornan sobre el sujeto, deterioran su autoestima y construyen un cuadro en el cual las discapacidades primarias se sinergisan y retroalimentan con los ataques a la confianza en si mismo y la imposibilidad de acceder a ciertos aprendizajes sociales. La exclusión social consiste precisamente en un proceso de empobrecimiento creciente de las interacciones hasta alcanzar un punto de inflexión, de no retorno en el cual los vínculos quedan reducidos al entorno inmediato o a otros sujetos de igual condición restringiendo así el acceso a modelos  identificatorios y condicionándolo a un frágil desarrollo de la personalidad.”.


Si el diagnóstico de Retardo Mental leve se realiza solamente con los resultados del WAIS III, como se hace en la mayoría de los casos se genera una sentencia invalidante ya que una etiqueta diagnóstica conlleva generalmente a una aceptación por parte del que la padece y del grupo que lo rodea, comportándose ambos según los estereotipos que se viven y se le asignan en la sociedad. Lo que se contradice con los cambios paradigmáticos que vivimos actualmente en torno a la salud, que suponen una visión hologramática (E. Morin) del sujeto, donde debieran confluir distintas miradas disciplinarias que suponen a su vez perspectivas multireferenciales dentro de una cultura y momento socio- histórico determinado. Se genera un diagnóstico que excluye y estigmatiza, mientras que desde el nuevo enfoque sobre Discapacidad, se contempla garantizar el ejercicio de los derechos, a partir de la identificación de necesidades, para proporcionar oportunidades habilitando un escenario de equidad  que estimule potencialidades, que trasciendan las diferencias individuales, buscando el respeto a la diversidad.

Fuente de la imagen: whnt.com

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  • Claudio

    dudo que exista el llamado “retardo mental” en muchos niños , es ante todo el resultado de la crueldad de la madre y los profesores con el niño y por eso este desarrolla un aprendizaje lento.
    Para ser padres hay que tener gran paciencia.
    muchos niños tienen la desgracia de ser criados por padres impacientes y después vienen las consecuencias.
    la psiquiatría nació en el siglo XIX…..¿es acaso infalible?

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