Empatía: un gran paso para mejorar nuestras relaciones humanas

Empatía

La empatía es la habilidad del ser humano para posicionarse en el lugar de la otra persona; poder compartir, pensar y sentir como el otro de tal forma que llegan a tener entre sí, sintonía de una forma agradable.

En otras palabras podemos decir también que la empatía es el poder del ser humano de ver por un instante a través de los ojos de la otra persona.


Las personas con mayor poder de empatía son capaces de “leer’’ claramente las emociones de los demás; de ese modo, lograr así una conexión más nutrida hacia ambos y el poder de ayudar y responder adecuadamente a las necesidades del otro.

La empatía es uno de los grandes elementos para lograr relaciones humanas exitosas, pues además de permitirnos la comprensión a la otra persona desde el plano mental, también nos permite involucrar nuestros propios sentimientos y emociones.

Desde pequeños la empatía es algo que desarrollamos primitivamente, en los primeros años de vida que luego con el transcurso de los años se va reforzando mediante nuestras relaciones y la podemos desarrollar con gran facilidad ya sea para con nuestros amigos, padres o quizás en ocasiones un total desconocido.


¿Cómo mejorar nuestra capacidad de empatía?

La empatía requiere prestar atención a la otra persona, aunque varias veces esto se genera de forma involuntaria e inconsciente. Pero también es necesario ser consciente cuando practicamos nuestra empatía, pues esto nos dará una mayor lucidez de lo que pasa y por ende nos ayudará a comprender mejor nuestra emoción y ponernos más firmemente en los zapatos del otro.

También debemos ser capaces de percibir y entender que otras personas tendrán pensamientos y sentimientos diferentes a los nuestros, por lo que un gran paso para ser empáticos es ver con claridad que además de que podemos discrepar con la otra persona, siempre podemos ponernos también en el lugar del otro. Al ser conscientes de eso tenemos un gran grado de empatía a nuestro favor, con la que -si sabemos utilizarla- podemos comenzar a cultivarla para así lograr relaciones interpersonales más nutridas y sanas.

Otra forma de mejorar nuestra habilidad empática en diversas ocasiones y siendo conscientes de ello, es ponernos en el lugar del otro; intentar sentir, observar con más detalle, prestando toda nuestra atención y así intentar pensar como si fuéramos la otra persona.

Aprender a escuchar es algo fundamental para lograr la empatía; pero no solo escuchar con los oídos, palabras en vaivén; sino a escuchar atentamente y activamente desde un lugar más empático, desde el lugar del otro; para así estar en sintonía con los pensamientos y emociones de la otra persona.

Escuchar activamente implica mantener concentración en lo que la otra persona nos está compartiendo y transmitiendo; intentar darnos cuenta qué estado emocional puede estar sintiendo en ese momento.

Pero para lograr todo ello hace falta mucho más que solo saber lo que el otro siente: también implica centrarse en responder de manera adecuada a las necesidades y emociones de la otra persona. Implica responder de una manera apropiada a la emoción que la otra persona está sintiendo en ese momento.

La empatía se ha convertido en un arma fundamental y un rasgo característico de las relaciones interpersonales exitosas. Por lo tanto es saludable practicarla a diario y también experimentar a menudo las emociones de los otros como propias.

Fuente de la imagen: spanglishbaby.com

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