Frustración: ¿Qué es? ¿Porqué es importante aprender a tolerar la frustración?

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Frustración

La frustración es una respuesta emocional que ocurre en situaciones en las que el sujeto se siente bloqueado e indignado al no poder alcanzar un objetivo deseado.

Desde niños comenzamos a reaccionar ante este sentimiento que nos genera un malestar interior.

En primeras instancias cuando el niño comienza a sentir frustración – a partir del año de vida- por objetivos que no puede alcanzar, este se siente impotente, no entiende porque le está sucediendo eso, como puede ser que haya algo que no pueda lograr… estos sentimientos generan en el pequeño emociones negativas tales como la ira, decepción, angustia, pero de esta manera comienzan a comprender que no todo es posible y que no siempre se obtiene lo que se desea.


Condicionantes de la frustración: factores internos y externos

El no poder alcanzar los objetivos puede estar condicionado por factores internos o externos.

Los factores internos resultan de la decepción que se produce en el sujeto cuando no puede alcanzar lo que desea por causas personales reales o imaginarias, tales como la falta de auto-confianza o el temor ante cierto tipo de situaciones sociales. Otro tipo de frustración interna tiene lugar cuando una persona tiene objetivos contrapuestos que interfieren entre sí.


Los factores externos que provocan en el individuo un estado de frustración, involucran condiciones fuera de la persona, tales como bloqueos físicos que se cruzan en el camino – estos pueden incluir a otras personas o cosas que se interponen en el camino de los objetivos deseados-.

Tolerancia a la frustración

Dado que muchas de las cosas que realmente queremos requieren un grado de frustración, ser capaz de manejar la frustración es necesario para que podamos permanecer positivos, incluso en circunstancias difíciles.

Todo sujeto presenta cierto tipo de tolerancia a la frustración. Esta tolerancia disminuye ante repetidos episodios frustrantes o ante la presencia de personas que generan altos niveles de frustración en el individuo; por este motivo es importante comenzar a manejar la tolerancia a la frustración desde pequeños.

Cuando un niño tropieza y su padre va rápidamente a socorrerlo, este va perdiendo su capacidad de hacerle frente al sentimiento de frustración que se generó ante la caída. Él mismo necesita saber que puede hacerlo, que él puede levantarse, seguir adelante y dejar atrás lo ocurrido, por eso debemos dejar a el niño – si él desea- hacerse cargo de esa situación.

Baja tolerancia a la frustración

Baja tolerancia a la frustración

La frustración mal tolerada tiende a ser tóxica para quien la presenta y para quienes lo acompañan, puesto que la misma provoca acumulacion de resentimiento que puede ser desencadenado ante cualquier circunstancia.

Generalmente las personas que tienen una baja tolerancia a la frustración presentan emociones negativas, se vuelven pesimistas, cierran su mente y se niegan a darse o dar una nueva oportunidad.

Emociones y sentimientos que acompañan la frustración

  • Ira
  • Irritabilidad
  • Estrés
  • Ansiedad
  • Resentimiento
  • Desilusión
  • Resignación
  • Inseguridad emocional
  • Desesperanza
  • Pesimismo
  • Fuerza de voluntad -alta o baja-
  • Impotencia
  • Decepción
  • Angustia
  • Baja autoestima
  • Falta de autoconfianza

¿Cómo aprender a manejar la frustración?

Para poder lograr que la frustración no se apodere de nuestra mente esta tiene que ser controlada y canalizada de manera positiva. Se debe presentar cierta capacidad para poder diferenciar lo real de lo ideal.

Para conseguir una buena tolerancia a la frustración se debe de tomar conciencia de que lo idílico no siempre se volverá real, centrarse en el aquí y ahora, y  buscar maneras factibles de lograr los objetivos.

Una buena forma de controlar la frustración es con ejercicios de relajación, donde la respiración juega un papel muy importante para lograr desconectar esas emociones negativas que salen a flote con la frustración.

Relajarse, respirar, llenar nuestra mente de pensamientos positivos, volver a respirar y dejar que los pensamientos y emociones negativas se alejen poco a poco.

La frustración es una reacción natural de nuestra mente, por tanto hay que dejarla fluir y manejarla como tal, pues al intentar suprimirla o ignorarla sólo se genera más frustración acumulada

¿Cómo ayudar a los niños a tolerar la frustración? Ver video:

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