Grupo familiar como campo de intervención

Grupo familiar

Grupo familiar

El grupo familiar es el nivel empírico, concreto sobre el cual se interviene clínicamente. Intervención que nace y se construye en el encuentro, en ese choque de singularidades que se da en ese corte transversal, de la longuitudinalidad de una historia familiar.

Intervenir no sólo hace alusión a la mediación terapéutica, puesto que se puede intervenir a su vez desde los planos diagnósticos, pronósticos y profilácticos en la dinámica vincular, pero más allá de ésto, es importante interrogarnos acerca de nuestra manera de mediar. La intervención en psicología social tendrá como acto fundador la expresión de la demanda, que desde la teoría pichoniana viene a ser enunciada y a denunciada por el portavoz del grupo familiar. Es decir, el psicólogo interviene pues es llamado a intervenir. Y la finalidad de la intervención consiste en que los procesos de cambio puedan emerger en ese encuentro mediador o provocador que esta implica. En tanto la misma tiene como objeto y efecto poner a luz los procesos informales que actúan más o menos clandestinamente.


Intervenir es venir entre, interponerse, es sinónimo de mediación, intersección, ayuda, apoyo; pero puede ser en otro contexto sinónimo de intromisión, intrusión en las que la intervención violenta puede convertirse en mecanismo regulador. En todos ellos la intervención aparece como el acto de un tercero que sobreviene en relación con un estado preexistente. Las ciencias humanas le dan un sentido más técnico y preciso. En Psicología clínica, se trata del acto en el cual el psicólogo establece entre él y el sujeto cierto tipo de relación humana, que puede inducir una dinámica que tiene carácter terapéutico, es decir que propicia cambios.

Desde Pichón Riviere el proceso de enfermar se concibe como dificultad en la capacidad de adaptarse activamente a la realidad, su diferencia habilita el enfermar. Frente a esta inadaptación se recurre a la estereotipia. La intervención apuntaría en ese sentido, o sea, a que no se estereotipen las respuestas posibles ante las diferentes situaciones y así generar salud.


Para la psicología social se convierte en un procedimiento clínico aplicado donde la investigación y la práctica pueden encontrarse ventajosamente reunidas. Aun antes de distinguir como metodología de aproximación al seno de las organizaciones, la intervención se encuentra asociada, en un sentido técnico, pero más restringido a todas las prácticas de formación.

Fuente de la imagen: fundaciopersona.org

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