El juego es una actividad propia de la infancia aunque se va a continuar en la vida adulta a través de la experiencia cultural. Su alteración o ausencia nos habla de una problemática grave.
Niño jugando
La conducta del juego tiene su origen en el vínculo temprano y tiene que ver con lo que se denomina ilusión. El bebé cree crear lo que a él le satisface, viviendo en términos de placer – displacer. Cuando la mamá suficientemente buena, al decir de Winnicott, atiende al bebé genera la ilusión en el bebé de omnipotencia, cree satisfacer él mismo su deseo, creando así las bases del desarrollo psíquico aunque en esta etapa hay una indiscriminación total.
Winnicott habla luego de una discriminación temprana que viene con la desilusión. Esa mamá que ilusiona al bebé también lo desilusiona con las esperas, con las frustraciones, y el bebé se va dando cuenta que la satisfacción no viene inmediatamente. La mamá le presta su yo al bebé por su indefensión y le va introduciendo el mundo en pequeñas dosis. De a poco el sentimiento de omnipotencia se va quebrando y lo va abandonando para dar lugar luego de otras etapas al juego simbólico y más tarde al reglado.
El juego viene a configurarse como una experiencia intermedia entre el mundo externo e interno. Esa capacidad de jugar tiene que ser habilitada desde la ilusión y hacer uso de la creatividad también tiene que ver con eso. Es un espacio libre de conflicto que no angustia sino que libera aunque sea un rato.
En el niño es una actividad estructurante, placentera y creativa que permite la resolución de conflictos. Es de gran utilidad para los psicólogos puesto que es un vasto campo de observación, para poder arribar a un diagnóstico y hacer una evaluación, a su vez abre el campo para la comunicación en una psicoterapia.
En cuanto a las alteraciones puede existir una inhibición del mismo en el tiempo, en la variedad, en la completud (se queda en el proceso), en la integración grupal (aproximadamente a los 4-5 años). Siempre que haya una alteración es realmente serio.
Si bien es una actividad inherente al niño hay desde el mundo adulto acciones que va van a estimular, desplegar esas conductas o no. Los límites son necesarios, el niño debe desplegar el juego con seguridad. Entre el límite y la estimulación van a estar las experiencias propias de los padres cuando niños.
Fuente de la imagen: cepas.cl
Artículos relacionados que recomendamos leer:
- Entrevista de juego con niños El adulto se comunica a través de lo verbal, el...
- Juego simbólico Desde los dos a los seis años aproximadamente el niño...
- Modalidad de juego Cada niño, sujeto estructura su juego de acuerdo a una modalidad...
- ¿Qué le sucede al niño en los primeros años de vida? Spitz, R. (psicoanalista), utilizando el método experimental describe tres organizadores...
- ¿Qué hay que observar cuando un niño juega? Si estamos frente a un proceso psicodiagnóstico vamos a tener...
Más artículos sobre: desarrollo evolutivo, importancia del juego, Winnicott.
Ver todo dentro de la categoría Psicología evolutiva.

Psicólogo comunitario: Su rol desde la teoría del Choque cultural de Rebellato
Afasia de Wenicke, Afasia de Comprensión o Afasia Sensorial
Afasia de Broca
Afasia: trastorno adquirido del lenguaje oral
Definición de comunidad y sentido de comunidad desde la psicología comunitaria
Psicología Comunitaria. Definición
Desarrollo bebes. Conductas esperables
Funciones de la corteza cerebral
Lacan y la cuestión del deseo
Relación madre – bebe

{ 4 comentarios… léelos a continuación o agrega uno }
soy estudiante de Psicología..me parece interesante tu artículo, y sería bueno nutrir más el conocimiento sobre lo que es y de que se trata el juego, cómo influye en el niño y en su conducta, es decir, ampliar mas la información para tener un conocimiento mas nutrido..
éxitos..esta bueno..
Hola Rocío:
Gracias por tu aporte. Es interesante tener diferentes perspectivas para ir mejorando el blog. Trabajaré en ese sentido.
Saludos.
Ana Laura.
muy lindo e interesante el articulo.felicitaciones!!!!!!!adelante….
Hola Maylen:
Muchas Gracias por su comentario.
Saludos,
Ana Laura
{ 4 trackbacks }