Jacques Lacan (psicoanalista francés) introduce la prioridad del otro en nuestra subjetividad, marcándolo con significantes e imágenes. Nacemos prematuros, sin poder defendernos, lo que nos crea una dependencia absoluta de otro.
Jacques Lacan
Estamos alienados en el otro y nuestro deseo por ende se aliena en ese otro, por ello plantea que el deseo es el deseo del Otro, del gran Otro, de donde vienen los significantes. El bebe busca que su madre lo desee, buscamos que el otro nos desee. El deseo del otro nos marca y va a hacer que deseemos lo que se desea para nosotros.
El lugar simbólico nos precede y nos marcará. Nacemos en un mundo de significantes e intercambios simbólicos. El deseo nunca es puro, ni va de uno dirigido a otro, sino que va a estar marcado por el significante, es deseo en movimiento, articulado en una red significante.
Fuente de la imagen: lacanschool.org
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Entonces, la dependencia hacia el otro es completamente subjetiva, pues el deseo no es el de uno mismo sino del otro.
El deseo es un concepto que atraviesa toda la obra de Lacan. En 1957-1958 Lacan formula un bello planteo, introduciéndolo como “la problemática del deseo y ubicándolo en una polaridad que tiene dos terminales. Por un lado la errancia del deseo que abre un campo enorme en relación a la excentricidad del deseo respecto de la satisfacción. En el otro extremo ubica el dolor de existir como forma pura, sin mascaras. Ubica entre las dos terminales el espacio donde se manifiesta el deseo, mostrando una profunda coalescencia entre el síntoma y el deseo, entre la mascara y lo que aparece en la manifestación del deseo. Se trata de un planteo que no implica solución alguna, solo planta índices que nos dejan seguir el desarrollo de este concepto fundamental y que invita a la investigación. Recomiendo su lectura.
El psicoanálisis es una gran mentira. Invito a todos a leer mi blog “La mentira del psicoanálisis” helenpg.wordpress.com
En defensa de la auténtica psicología.
Angst Heller, en su obra “teoría de los sentimientos” reafirma el hecho de “estar implicado en algo” como una definición de sentimiento. Así mismo, estamos definidos por el otro,por ello entiendo la tesis de Lacan: “El deseo, es el deseo del otro”