Pensamientos intrusivos: concepto, efectos secundarios y como evitarlos

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Pensamientos intrusivos, invasivos, involuntarios…

El pensamiento intrusivo es un pensamiento que invade la mente del sujeto sin que él mismo haya buscado traerlo a la consciencia.

Son pensamientos invasivos, repetitivos y no deseados que irrumpen en la mente consciente cuando menos se lo espera y generan en el individuo grandes estados de ansiedad y efectos secundarios negativos.

Estos pensamientos involuntarios pueden ir desde: preocupaciones acerca de la salud, preocupación por los seres queridos, por la naturaleza, o incluso temores irracionales que persisten en la mente.


Todo pensamiento se queda pegado a la psique porque la reacción emocional que tiene en ella es su poder de adherencia. De acuerdo a la importancia que le demos al pensamiento y como reaccionemos ante ellos será su poder de adherencia dentro de la psique, y también determinará como nos influye en nuestra vida diaria.

A menudo estos pensamientos llegan a la mente del sujeto acompañados de previas experiencias o eventos traumáticos que le hayan ocurrido.


Cuando se presentan estos pensamientos, generalmente causan en el sujeto un estado de  preocupación, obsesión, angustia y ansiedad. Las personas que presentan ansiedad debido a estos pensamientos, a menudo padecen ataques de pánico.

Algunos sujetos sólo presentan pensamientos intrusivos cuando se encuentran sobrepasados de estrés, otros pueden presentarlos mientras están comiendo, recostados o mirando una película, pues el pensamiento intrusivo varía de acuerdo a cada persona.

La aparición de los pensamientos intrusivos no se puede controlar, puesto que son pensamientos impulsados por el inconsciente, por lo tanto tampoco se pueden eliminar de la mente.

Preocupación por pensamientos intrusivos

Preocupación por pensamientos intrusivos

Efectos secundarios de los pensamientos intrusivos

¿Cómo evitar los pensamientos intrusivos?

Si bien estos pensamientos no se pueden controlar cuando aparecen, si se puede controlar la influencia que tendrán en nuestra mente.

Los pensamientos intrusivos se alimentan de la reacción emocional que el sujeto presente ante los mismos -mientras más importancia se le da, más tiempo permanecerán latentes-.

Para eliminar los patrones de pensamiento negativo, es necesario que haya un cambio de actitud junto con herramientas de visualización específicas.

Hay una gran diferencia entre eliminar los patrones de pensamiento negativo y querer eliminar el pensamiento definitivamente.  Los estudios de supresión del pensamiento (Wegner, Schneider, Carter y White, 1987) han demostrado que el mismo acto de intentar suprimir un pensamiento, sólo resulta en repeticiones cada vez más frecuentes de pensamientos intrusivos no deseados que ocurren -a lo que se le llama ”El efecto rebote del pensamieto”-.

Una buena forma de evitar estos pensamientos es tomando ejercicios de relajación: hacer yoga, una buena sesión de masajes, acupuntura, pilates, o simplemente sentarse en el sofá de su casa y concentrarse en su respiración.

La práctica de deportes y hacer ejercicio físico es una buena manera de disuadir al pensamiento intrusivo, pues al estar ejercitando, su mente fija la atención en el cuerpo y en los ejercicios, de este modo el pensamiento intrusivo pasa a un segundo plano y sigue de largo.

Si los pensamientos intrusivos ocurren constantemente y no le dejan seguir con su rutina diaria, una buena solución para poder sobrellevarlos puede ser la psicoterapia. En esta, el sujeto podrá discutir esos pensamientos que le invaden y perturban con su psicoterapeuta, y este le ayudara a comprenderlos y llegar al foco de esos pensamientos para saber porque persisten en su mente.

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