Producción de subjetividad

Hablar de producción de subjetividad es un tema novedoso en el sentido de que son categorías recientes en el campo de las ciencias sociales. Y para hablar me tengo que preguntar ¿Desde qué lugar hablo, desde dónde voy a enunciar lo que pretendo enunciar?

Elección de pareja. Producción de subjetividad

En el siglo XIX se dio lugar a la Revolución Industrial y con ello la Modernidad, lo que generó fenómenos sociales inéditos. Se posibilitó el desarrollo de centros urbanos muy densamente poblados de ciudadanos, o sea, de sujetos libres de vender su fuerza de trabajo, de elegir sus mandatorias, por lo que surgieron problemas antes no considerados, como ser la emergencia de fenómenos colectivos, los grupos. A su vez se dio el auge de las ciencias y el Racionalismo, lo cual abrió caminos a discursos y teorías de un campo fenoménico muy complejo: la sociedad Moderna.

Es justamente en esta época que encontramos las teorías de Marx, Durkheim, Weber, entre otros, quienes ofrecieron múltiples enfoques para dar cuenta de esta nueva realidad. En la sociología Moderna hubieron actores que intentaron explicar el funcionamiento del sujeto y como la sociedad influía en ellos, pudiendo realizar una cierta generalidad.


En este contexto surge la crítica de las llamadas ciencias positivas a las ciencias  sociales por su carácter altamente especulativo de éstas últimas. Pero cabe tener presente que ambos tipos de ciencias enuncian y comparan enunciados de naturaleza diferente, pero con el mismo grado de validez. Por ejemplo cuando desde la psicología social se abordan problemas como la elección de parjea, podemos encontarnos con el caso que alguien se pregunte ¿ establezco una pareja estable?, ¿ o unas no estables?,  ¿ o mejor me quedo solo/a?. pero se preguntarán… ¿qué hay de científico en todo ésto?.

Algunos pueden pensar que todo individuo es libre de elegir lo que mejor le parezca, pero si nos remitimos a investigaciones sociológicas vemos que no es así, sino que por el contrario a la hora de elegir hay valoraciones culturales, estéticas. ideológicas, es decir, se elige en virtud de la ubicación imaginaria que rodea al sujeto en la escala de clases sociales, en el circuito productivo. En otra palabras, hay determinaciones que nos llevan elegir y según el psicoanálisis éstas son elecciones narcicísticas o edípicas. Edípicas en el sentido que se busca la satisfacción emocional en la otra persona, similar a la satisfacción otorgada por quien cumplió la función de madre y/o padre en la infancia. Y narcisista en el sentido que elijo a alguien que es un espejo de mi, lo que los modelos estéticos, individualistas, de desegregación social y de consumismo promulgan.


Pero no existe una escuela ni una estructura universal, ubicua, inaviable de sujeto filosófico, psíquico o social. De igual modo tampoco existe una imagen o representación del ser humano que reúna esas características y que sea hegemónica en una sociedad. En ambos casos se trata de construcciones históricas que dependen del momento histórico, la clase social, los modos de producción y el funcionamiento de una sociedad e incluso de dimensiones étnicas.

Lo que si existen son producciones de subjetividad mediante las cuales las sociedades tratan de producir sujetos similares siguiendo un patrón establecido por la clase o grupo dominantePor ende somos todos producto de la sociedad, de la produción de vida de actos sociales analizables.

Y por último, vale remarcar que en el campo de las ciencias sociales el término ideología se ha cambiado por el de producción de subjetividad.

Fuente de la imagen: nuevotiempo.org

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