Trastorno de la personalidad obsesivo-compulsivo
Los sujetos con trastorno de la personalidad obsesivo-compulsivo presentan un patrón general de preocupación por el orden, perfeccionamiento y control mental e interpersonal, a expensas de la flexibilidad, espontaneidad y eficiencia.
Signos característicos:
- Preocupación por el orden
- Búsqueda y exigencia de la perfección, para sí y para los demás, lo que interfiere con la realización y finalización de tareas
- Control de afectos, raramente expresan cariño, llanto o bronca
- Rígidos, poco flexibles
- Preocupación por detalles, normas, listas, organización, horarios que a veces hacen perder el objetivo central de la actividad
- Dificultad para acabar las cosas
- Dedicación excesiva al trabajo y productividad con exclusión de las actividades de ocio y amistades
- Dificultad para descansar o tomarse vacaciones
- Excesivamente tercos e inflexibles
- Escrupulosos y moralistas (resaltan la moral, la ética y los valores)
- Coleccionistas, les cuesta tirar algo
- Reacios a delegar tareas o a trabajar con otros, a no ser que se sometan exactamente a su manera de hacer las cosas
- Avaros, el dinero se conserva por catástrofes futuras
- No son conscientes de que las personas se enfadan por su comportamiento
- Respetuosos con la autoridad
- Gran concentración en el trabajo doméstico
- Las actividades recreativas las toman como tareas serias y organizadas
- Críticos despiadados de sus propios errores
- Se irritan cuando los demás sugieren otras alternativas posibles
Fuente de la imagen: elcuadernodesamuel.blogspot.com





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