Vejez y envejecimiento

Es un tema existencial de la humanidad. Los antiguos papiros (2000 a.c) ya hablaban del tema de la vejez.

No podemos comprender la vejez sin pensar en el envejecimiento. Desde el paradigma positivista podemos pensar que el destino de la vejez es la demencia por el deterioro neuronal. Desde otra postura, la vejez es una etapa evolutiva normal, en donde algunas patologías son más frecuentes.

vejez


Hace cincuenta años, después de la Segunda Guerra Mundial la vejez comienza a considerarse un fenómeno colectivo, con el alargue de la espectativa de vida, debido en gran parte a la píldora anticonceptiva, los antibióticos y la dismunición de las guerras masivas.


Cabe remarcar que tal como lo dice el Lic. Robert Pérez, la ONU ha investigado la vejez en forma generalizadora, por un tema fundamentalmente económico, lo que si bien permite generar políticas, no hacen a la individualidad de cada viejo en particular. La población de ancianos es muy heterogénea, pero su homogeneización se sostiene desde los prejuicicos sociales que lamentablemente  muchas veces se instalan en el campo científico y académico.

Muy unido con lo anterior, creo pertinente traer el término “viejismo”, que viene del término inglés “ageim”, introducido en 1973 por Robert Barther, quien se dedicó al estudio de las conductas prejuiciosas y discriminatorias que hay hacia los viejos en la sociedad.

La vejez es una etapa marcada por pérdidas y  ganancias. Desde el punto de vista neuropsicológico y cognitivo se van perdiendo cosas como por ejemplo: working memory – memoria del trabajo-, memoria episódica y la atención. Sin embargo, si el anciano está con las necesidades básicas cumplidas y emocionalmente bien, la memoria semántica se ve incrementada. Como en toda etapa evolutiva cuentan los rasgos de personalidad, y es en la vejez sobre todo donde estos rasgos y las patologías se rigidizan , es decir, un adulto histérico será un viejo histérico.

En el envejecimiento lo biológico y lo social marcan claramente el paso del tiempo, pero en lo psicológico el paso del tiempo es más complejo, no es tan lineal. Los seres humanos somos definidos por el tiempo y por el significado que a éste le damos, significado que es a la vez individual y colectivo. Existe un tiempo identitario que tiene que ver con los proceos naturales y un tiempo imaginario que hace a los procesos subjetivos e inconcientes.

A lo que me pregunto, ¿cuándo nos damos cuenta de que el tiempo ha pasado?. Aparece una nueva forma de nombrarse, hay un desfasaje entre el esquema corporal y el cuerpo en sí y empezamos a ver más cuanto tiempo queda para la muerte y no desde el nacimiento, entre otros cambios. La vejez es un momento privilegiado para encontarnos a nosotros mismos. Hay que simbolizar lo imaginario para poder invertir las cosas.

La vejez desde una perspectiva de salud tendría que ver con el aceptar el paso del tiempo, que la vida conlleva pérdidas y ganancias, implicaría recomponer la autoestima en proyectos cotidianos, en construir un proyecto autónomo.

Fuenet de la imagen: depapaya.org

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